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miércoles, noviembre 22, 2017

Califican de falta de autoridad la colocación excesiva de reductores en Canca y Tamboril.



Por: Robert Cabrera
robertpcabrera@hotmail.com

Tamboril, Santiago; R.D.- 22 de noviembre de 2017.- Choferes, conductores y vecinos de sectores que han sido asfaltados recientemente califican como una falta de autoridad de los ejecutivos municipales y distritales de Tamboril y Canca, la excesiva colocación de reductores de velocidad y los llamados policías acostados, que están destruyendo los vehículos que circulan por la vías.

Al parecer las autoridades han permitido la colocación de los odiosos artefactos, como una forma de devolver favores prestados y congraciarse con empresarios, industriales y personas influyentes.

Para citar algunos casos, solo en los Rieles de Canca la Piedra hay colocados 11 policías acostados en un tramo no mayor de 500 metros.

En la estrecha vía, la empresaria Altagracia Ovalles tiene colocados cuatro reductores en el frente de su fábrica de cigarros y otros tres en el frente de su casa paterna, calle que tiene una longitud menor a los 200 metros.

En la calle principal del populoso barrio de Ico Martínez, se han colocado dos reductores, que parece tienen por objetivo favorecer una escuela de idiomas de un cuñado de otro importante industrial tabaquero.

Frente a la zona franca de Mícalo Bermúdez se han colocado cuatro más y así sucede en la mayoría de los sectores del municipio.

El alegato de las autoridades es que están ocurriendo muchos accidentes por el manejo temerario de los motoristas, sinembargo, aun así por lo menos un accidente con saldo fatal ocurre cada semana en el municipio.

La solución más saludable sería la aplicación de la ley de tránsito, pero al parecer los ejecutivos municipales y distritales, temen enfrentar a los beneficiados con la colocación de los odiosos reductores.

Los vehículos se deterioran al pasar por los muros y bolas que se han colocado, dañando las gomas, las bandas de los frenos y el tren delantero.

Dicen que en algunos casos, estos reductores podrían ayudar a los delincuentes, ya que en calles estrechas como la de Los Rieles en Canca, no hay forma de que los conductores pudiesen escapar ante un atentado por parte de antisociales.

Lamentablemente el Alcalde de Tamboril, el director de Canca y los regidores, se han arrodillado ante el poder de quienes en su momento han aportado a sus aspiraciones de llegar o mantenerse en el "poder municipal".

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